Para porder hablar de calidad y todo lo que ello implica es importante conocer varios aspectos como lo que es un sistema estable de dificultades en una planta de fabricación, al igual que también entender porque el sistema es estable y que el mejoramiento de la calidad es responsabilidad de la dirección. Muchas veces se deslindan los conceptos de productividad y calidad, lo cual es un grave error ya que al mejorar la calidad aumenta la productividad, es decir, están estrechamente relacionados, esto es, porque existen menos reprocesos, no hay tantos desperdicios.
Para un operario, la calidad significa que su actuación satisface , le hace estar orgulloso de su trabajo. Al existir un mejoramiento de la calidad, se transfieren las horas-hombre y las horas-máquina malgastadas a la fabricación de producto buena y a dar servicio mejor. El resultado es una reacción en cadena, - se reducen los costes, se es más competitivo, la gente está más contenta con su trabajo, hay trabajo, y más trabajo. Es decir, implementar la calidad en un sistema de producción trae extensos beneficios para todos.
Existe un caso específicos que fue el que existió en 1948 y 1949 en Japón, los directivos de muchas compañías observaron que mejorar la calidad engendra de manera natural e inevitable la mejora de la productividad. Esta reacción en cadena estaba en todas las pizarras de todas las reuniones con los directivos japonenes desde julio de 1950 en adelante:

En todo el mundo, se tuvo noción de esta reacción en cadena, y también que los defectos y fallos que lelgan a la mano del cliente hacen perder el mercado y le cuestan a él su puesto de trabajo. Una vez adoptado esta reacción en cadena, todos tenían el objetivo común, la calidad. Este esfuerzo, se convirtió en el enlace entre la dirección y los operarios.
Pero hablar no es suficiente, es necesario entrar en acción. El siguiente diagrama es el que proporcionó el punto de partida. Los materiales y el equipo entran por la izquierda. Es necesario, mejorar los materiales de recepción, trabajar con su proveedor como si fuese su socio, con una relación de lealtad y confianza a largo plazo para mejorar la calidad de los materiales en recepción y para disminuir los costes. El consumidor es la pieza más importante de la línea de producción. La calidad debe ser orientada a las necesidades del consumidor, presente y futuro.

La producción puede observarse como un sistema, la mejora de la calidad abarca a toda la línea de producción, desde los materiales en recepción hasta el consumidor, y el rediseño del producto y del servicio en el futuro. La calidad comienza con la idea, la cual es establecida por la dirección. esta labor es la de ingeniero, deben traducir la idea a planes, especificaciones, ensayos, producción.
Existen varios casos reales, que nos demuestran que la calidad mejora la productividad y nos da competitividad. Todo ello se puede llevar a cabo por ejemplo, mejorando el proceso por medio de la innovación. Si no existe calidad en nuestro sistema o hay poca calidad signicica costes elevados, es decir, más desperdicios o "Scrap" lo cual implica pérdida y tener que gastar de nuevo para obtener nuestro producto. Cuando hay poca calidad la respuesta no la tienen las nuevas maquinarias ni aparatos, es importante utilizar eficazmente la maquinaria que se tiene a la mano. Los aparatos para la automatización y los registros automáticos en la oficina y en la fábrica tampoco son la respuesta. Algunos aparatos pueden incrementar la productividad lo bastante como para pagar el gasto, pero el efecto conjunto de las nuevas maquinarias, aparatos e ideas brillantes constituyen un paquete pequeño comparado con los beneficios en la productividad que lograrán los directores de la compañías que sobrevivan la decadencia.
Es un hecho que con el tiempo, la mejora de la calidad alcanzará no sólo a la fabricación de bienes y alimentos sino también a las empresas de servicios, al igual que también es importante saber que la medida de la productividad no hace mejorar la productividad. Las medidas de la productividad son como las estadísticas de los accidentes: nos dicen el número de accidentes en casa, en la carretera, y en el lugar de trabajo, pero no nos dicen cómo reducir la frecuencia de los accidentes. Desgracidamente, es temer que la garantía de la calidad supone, en muchos lugares, una avalancha de cifras que nos dicen cuántos artículos defectuosos de este tipo y de aquél se fabricaron el mes pasado, comprobándolos mes a mes y año a año. Tales cifras le dicen a la dirección cómo han ido las cosas, pero no señalan el cambio para mejorar.
Por otra parte, el estudio ordenado de la productividad, para averiguar si una actividad dada es coherente con el objetivo de la organización, y lo que le está costando puede ser de mucha ayuda para la dirección. "Los productos no pueden considerarse sin tener en cuenta los objetivos para los que han sido diseñados".
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